Irene (Emma Vilarasau) vive con Mateo (Fernando Fernán-Gómez), su padre, y con su hijo David (Roger Coma), un joven de 22 años. La convivencia es armoniosa y feliz, pero un conflicto se desata: David ha decidido irse a vivir con su novia, Clara (Marta Etura), a pesar de sus veintipocos años y de que él es un brillante estudiante de arquitectura y ella una cajera de hipermercado. Pese a su talante liberal, Irene no entiende que su hijo tenga una relación con una chica sin ambiciones. David encuentra en su abuelo la complicidad necesaria para llevar a cabo sus planes. Mateo es un anciano octogenario y vitalista a pesar de su historia: era un niño durante la Guerra Civil española, y en ella perdió su casa y a toda su familia. Pero nada de eso pudo con la energía y las ganas de vivir de Mateo. Un día, Mateo llega con una terrible noticia.
Ferreira (Sé QUIEN ERES) returns with a rich drama that intricately interlinks the personal and the political in dealing with the power of memory and how to deal with pain. Irene (Vilarasu) lives with her 22-year-old son David (Coma) and her elderly father Mateo (Fernán Gómez), a Civil War survivor. The three are close, but when David decides to move out with his girlfriend Clara (Etura), it disrupts the delicate balance of familial relationships, causing a rift between mother and son. Due to a tragedy, they are all forced to re-examine their relationships.